Casa en Suecia
Sobre una pequeña casa de Elding Oscarson en Landskrona (Suecia)
Pasajes Diseño #19, Marzo, 2010

Esta casa nos confronta de nuevo con el viejo debate entre pasado y presente, a la vez que ejemplifica el carácter más apátrida de la arquitectura contemporánea.


Fotografía de Åke E:son Lindman.

¿Por qué no puedo decidir qué es más romántico? ¿Por qué a veces queremos salvarlo todo, mantenerlo en una urna y dejarlo así para siempre? ¿Y por qué otras veces nos enamoramos del pasado, del deterioro de sus ruinas y de la belleza de su decadencia? ¿Y no es algo enorme entonces olvidarse de todo por un momento y sólo mirar (solo) hacia adelante?
Esto último es lo que parece que los arquitectos Johan Oscarson y Jonas Elding tienen como leitmotiv en toda su producción arquitectónica y en especial en esta vivienda construida literalmente entre los restos del pasado. Con esta idea, han construido 125 metros cuadrados desafiantes.
El evidente peligro de que toda la atención se centre en su carácter egocéntrico, orgulloso e independiente de su entorno, se ha transformado aquí en la seguridad de una declaración de principios que va más allá de sus cualidades arquitectónicas y espaciales, demostrando una fe a prueba de balas en el presente, y por tanto también en el futuro; otra prueba más de que la arquitectura contemporánea en su escala más doméstica es casi siempre las más controvertida, porque en estos casos no es un concurso (con sus arquitectos de reconocido prestigio como guardianes de "lo más conveniente") el causante de la provocación, sino la firme convicción de clientes y la predisposición de la propia ciudad hacia un nuevo futuro. Como ya dijo Gertrude Stein: "Puedes ser un Museo o puedes ser Moderno, pero no puedes ser ambos".
¿Y el resultado? Desde este punto de vista de confianza ciega en un futuro mejor, poco importa si el desenlace parece proveniente de otro continente o si el lenguaje está o no suficientemente depurado; si entendemos la actuación como parte de un proceso de cambio del entorno (a mejor), las cualidades a medir serán sólo las habitables y atmosféricas. El resto estará a expensas de la posteridad.