Moderna
Sobre el Museo de Arte Moderno Moderna en Malmö de Tham & Videgard Arkitekter.
Pasajes Diseño #21, Julio, 2010

¿Hasta qué punto nos hemos acostumbrado a lo moderno? ¿Tiene hoy en día algún sentido realmente significativo la palabra moderno? O lo que es más importante, ¿realmente nos importa? Moderna, el museo de arte moderno de Malmö nos aclara algunas dudas y nos refresca otras.


Fotografía de Åke E:son Lindman.

Cuando ves por primera vez el museo de arte moderno Moderna en Malmö es como si te pidiera a gritos que le gustases. O que le odiases, que casi viene a ser lo mismo. Poco más que desesperadamente, su clarísima intención de atraer nuestra atención con tan manifiesta expresión de color, contraste y simbolismo, nos provoca automáticamente una reacción que poco tiene que ver con la que quieren provocar los más asentados museos de arte moderno, que podríamos definir básicamente como la de la desaparición. No hace falta casi mencionar, pero lo haré, el fatídico caso de la ampliación del MoMA en NY como máximo ejemplo de la pérdida de modernidad de una institución que es el estandarte de lo moderno.
Así que olvídate de eso, y como el propio edificio te pide por el efecto de acción / reacción, critícale. Mira su nueva cara y decide si te gusta el naranja o no. Declara que la pequeña ampliación está fuera de contexto o que el nuevo edificio no le hace ningún favor al antiguo. Piensa que la chapa metálica tiene muy poco o nada que ver con el ladrillo, y que si lo tiene es pura referencia estilística. Haz un recorrido por el espacio interior de exposiciones y cafetería y enfádate porque te parece aburrido o demasiado atrevido. En una palabra, quéjate.
Pero después espera un momento. Párate y piensa, sólo un momento más. ¿Desde cuándo lo moderno necesita nuestra o alguna aprobación? ¿No es la falta de respeto un elemento clave en la modernidad? ¿Realmente queremos propuestas que agraden al 100% del público? ¿Y no es la antigua estación eléctrica un edifico que necesita de una prótesis moderna porque de lo contrario no atraería el interés necesario a pesar de tener mas de 100 años?
Odiar o amar, la paradoja esencial de la modernidad consiste precisamente en esto, en provocar emociones. Cuál de ellas eliges tú depende de ti. Por favor, manténte alerta.