Kilo.
Entrevista a Lars Holme Larsen del estudio Kilo
Pasajes Diseño #2, 2008


Fotografía de Kilo / Thomas Andersen.

Kilo Design, oficina de diseño situada en Copenhague y fundada por Troels Øder Hansen y Lars Holme Larsen, está enmarcada dentro de lo que podríamos llamar la nueva revolución del diseño danés que tuvo lugar a principios del siglo XXI.
Si durante la época de los noventa los daneses se preocuparon básicamente por continuar con la tradición y enfocaron sus diseños en la misma búsqueda de la belleza que les había caracterizado por tantos años (basada en la simplicidad, funcionalidad y el buen uso de las materias primas), a partir del año 2000 aparecieron una serie de enfoques que poco tenían que ver con lo visto hasta entonces.
Fue un momento en el que el estudio de arquitectura Plot hizo su aparición como nuevo referente en el mundo de la arquitectura y diseño escandinavos y en el que diferentes oficinas relacionadas con el diseño en general mostraron una actitud de rebeldía ante la Historia.
El pasado mes de diciembre estuvimos con Lars Holme Larsen, co-fundador de Kilo, quien realizó sus estudios de Arquitectura en la Escuela de Arquitectura de Copenhague y donde tras acabar su diplomatura realizó practicas en el estudio de Plot y después comenzó sus estudios de diseño industrial en la Escuela de Diseño de la misma ciudad. Hablamos con él sobre la historia del diseño escandinavo, Ikea, bricolaje... Arquitectura, interiorismo y diseño industrial renovados detrás de una misma mano.

Viniendo de un país como Dinamarca, cuna del diseño escandinavo, parecería acertado comenzar hablando de la importancia de la tradición en vuestro trabajo.
Toda la gente mi generación (y no hablo sólo de diseñadores) crecimos rodeados del clásico diseño escandinavo y en parte fue un gran problema a la hora de salir de la escuela para los que optamos por el diseño.
En la mayoría de las sociedades del norte de Europa, el diseño forma parte del día a día, no es algo ajeno a nosotros. Por ejemplo, puedes ir a una gran parte de las casas en el centro de Copenhague, y encontrarte piezas de mobiliario de más de 20 o 30 años de antigüedad que formen parte del clásico diseño danés. Es como si la preocupación por las cosas bien pensadas y el confort estético hubieran estado siempre ahí.
Pero eso conlleva una dificultad aun mayor si tus intereses son los de ir mas allá y romper con todas esas ideas preconcebidas. Cuando estudié en la escuela de diseño de Copenhague, todo lo que se nos enseñó estaba relacionado con la tradición. Era como si los profesores intentaran mantener esa idea de perfección que se tiene cuando se piensa en el diseño escandinavo: Arne Jacobsen, Poul Kjærholmno... no podían ser cuestionados. Pero nosotros no estábamos allí para mantener esa idea. Queríamos, y aun queremos, sentirnos parte del tiempo en el que vivimos; Y eso suponía luchar contra los viejos iconos, que en Escandinavia (y para el resto del mundo) son muy muy grandes.

¿Crees entonces que de alguna manera se intentaba mantener esa imagen de “buen gusto danés” que podemos tener desde afuera?
No se si esa imagen es todavía real o es mayoritariamente fruto de nuestras propias expectativas. Es cierto que aún hoy gente de todo el mundo sigue entiendo la limpieza de líneas y la belleza del clásico diseño danés como referencia de modernismo y de las cosas bien hechas. Como si pudieras construir cualquier tipo de espacio, y por el mero hecho de colocar tres o cuatro sillas de Jacobsen, pudiera publicarse en cualquier revista de diseño. Es bastante complicado deshacerte de esa idea cuando sigues viendo esta situación una y otra vez en revistas y libros de todo el mundo.

¿Os afecta esta idea del buen gusto a la hora de tratar con clientes? Quiero decir, ¿tiene la gente para la que trabajáis esas expectativas sobre vosotros por el mero hecho de ser daneses?
Desde luego que no. Intentamos hacer cosas que nos gusten a nosotros y a nuestros colaboradores y amigos. Ese es nuestro mejor referente a la hora de decidir si vamos o no por el buen camino. Y si estas ideas encajan dentro de la idea general de belleza que nuestros clientes esperan de nosotros pues mejor. Nunca hemos pensado sobre nuestro trabajo como parte de una línea investigadora global o como búsqueda de una identidad propia frente al diseño. Cada proyecto que realizamos es único, y como tal, no puede responder a anteriores investigaciones. Se pueden tener ciertas expectativas frente a nuestro trabajo porque siempre somos los mismos los que lo realizamos, pero no es algo intencionado o algo que viene a priori.
Desde este punto de vista, nos alejamos bastante de la tradición. Esto fue algo que nos enseñaron en la escuela: que cada proyecto era parte de un proceso de depuración del estilo. Pero sólo una vez que estabas fuera de allí podías intentar hacer lo contrario, puesto que sólo lo puedes demostrar con tu trabajo a lo largo del tiempo. No pretendemos estar fuera de la tradición escandinava, pero sí queremos reinterpretarla, darle un nuevo giro, y no sólo estético. Utilizarla como un punto de partida, no como punto final.

¿Cuál crees que es la mayor diferencia a la hora de trabajar de este modo, el de evitar seguir la estela de la tradición? ¿Es acaso no tener referentes dentro del ámbito del diseño?
Supongo que la tradición trabajaba más para la vista o en la manera en que las cosas nos aparecían agradables a los ojos, con la investigación de las materias primas naturales... Todo enfocado en torno a esa idea abstracta de belleza. Nosotros nos sentimos mas implicados en la investigación o en la utilización de conceptos y en la utilización de los nuevos materiales. Queremos utilizar estas ideas abstractas como una manera de contar historias que están implícitas en nuestros diseños pero que de otra manera pasarían desapercibidas. Vemos por ejemplo que una gran parte de la producción actual está más relacionada con la historia, como es todo este movimiento neo-barroco. Pero para nosotros es más importante que los diseños expresen su propia historia mas que una imagen de autoría personal. No creemos en los genios.

Quieres decir entonces que el hacer las cosas de un modo diferente es el punto de partida para vuestros diseños y no es sólo una consecuencia.
Es un poco la mezcla de todo. Por un lado algo que nos interesa muchísimo es retomar ideas que han sido solucionadas anteriormente y ver cuáles son las posibilidades aún por explorar. Eso es, por ejemplo, lo que intentamos con el sillón Roulade. Es todavía un sofá tradicional, que casi mantiene las mismas proporciones que el concepto clásico del sofá pero que tiene algo que contar. Mantenemos incluso los pequeños detalles del sofá de toda la vida pero con ese aspecto del "háztelo tu mismo". Al final, parece como un colchón doblado.
Es un prototipo que funciona muy bien, y ahora acabamos de darle una nueva vuelta de tuerca, haciendo una nueva versión en cuero pero alterando las proporciones, haciéndolo aún mas ancho, lo que le da un aspecto mucho más ambigüo. Pero nos gusta esta idea de que el producto final tiene su propia seña de identidad sin estar marcado como hiper-diseño. Nos encantan esas casas donde la gente crea sus propias lámparas o muebles con restos de otros objetos. Y es ese espíritu el que vive en la Roulade.

Y parece que ocurre lo mismo con la mesa Aa.
La idea de esta mesa es bastante curiosa. Cuando piensas sobre las mesas sobre caballetes todos tenemos una misma idea en la cabeza. Es como si tuviésemos un concepto predeterminado sobre algunos productos que nos permite encontrar infinidad de adaptaciones sobre la misma sin salirnos de su estereotipo. ¿Pero qué ocurre si lo que hacemos es intentar realizar exactamente la imagen ideal de esta mesa?
Nuestra propuesta se centró en los pequeños detalles, aquellos que casi pasan desapercibidos para cualquier no diseñador: el tablero que trata de flotar sobre unos caballetes que en apariencia son como los de madera pero que en realidad están hechos de aluminio, los caballetes que parecen que se pliegan pero que en realidad no lo hacen... es como haber hecho una mesa de lujo aparentando ser la más barata.
Esta idea de tratar de repetir la tradición con nuestros nuevos conocimientos es algo que nos gusta y que tratamos de explorar lo máximo posible. Tienes un efecto inesperado asegurado.

Pero al final, y desde el punto de vista del espectador, parece que solo es un cambio de color...
Exacto. Utilizamos el color como el elemento que muestra ese cambio, casi como su propia seña de identidad. Pero en realidad es lo menos importante. Éste fue uno de los primeros diseños que hicimos en la oficina, y nos enseñó bastante sobre la relación entre nuestros productos y el público a quien va dirigido. Fue algo que no supimos resolver en principio y que está muy claro en este concepto. La gente mira esta mesa y piensa: oh!, me gusta mucho, tiene algo que la hace especial y además debe ser muy barata. Y aquí está el mayor problema: sólo si realizas este tipo de diseños para firmas como Ikea lo harás funcionar, porque de otra manera, la relación entre la imagen y su precio mental asociado no permite su venta para un público mayor. Estamos acostumbrados a intentar hacer barato lo que aparenta ser caro, pero no a hacer algo que acabara siendo caro pero que parezca barato. Esto a veces ocurre, pero no en diseños como éste que en principio está dirigido "al gran público" y no a una élite concreta.

Parece que estuvieras hablando del efecto Ikea. Mientras que en España es algo que en principio podría estar ayudando a normalizar el concepto de nuevo diseño, en Escandinavia, donde lleva muchos años funcionando, podría estar provocando el efecto contrario.
Supongo que Ikea ha sido bueno para el negocio del diseño a nivel global pero es cierto que los riesgos para el desarrollo del mismo pudieran ser diferentes para cada país, dependiendo de su relación histórica con el diseño industrial. Ikea es enorme en Dinamarca, como supongo lo estará siendo en España, pero la principal cuestión no es tanto su volumen de ventas sino si está realizando el papel de intermediario que podría permitir apreciar otros valores o no. ¿Está el público más predispuesto a invertir en buen diseño ahora que antes? ¿Está la situación cambiando realmente?

Ikea es el ejemplo perfecto de organización de todas las fases del diseño, desde la creación hasta su venta; en este caso, a nivel masivo. ¿Hasta qué punto os interesa todo este proceso del diseño? ¿Os afecta a la hora de diseñar un nuevo producto la manera en que será puesto a disposición del público?
Nos encanta pensar en todo el proceso que conlleva el diseño. Está claro que algunos productos, o mejor dicho, su enfoque, pueden determinar su diseño final, pero en cuanto podemos, nos gusta encargarnos incluso del empaquetado. Esto nos lleva a pensar en nuestros diseños desde muchos puntos de vista diferentes. Estamos interesados en llevar nuestras ideas a todos los públicos porque desde luego no vemos nuestro trabajo como una cuestión mayoritariamente artística. Definitivamente nos interesa llegar a la mayor cantidad de gente posible.

Esto lo puedo apreciar en lo que estáis haciendo con los auriculares Swirl, pequeñas obras de diseño enfocadas para el uso del día a día. Un objeto nada especial en principio.
Con el Swirl Earphone tuvimos bastante claro desde el principio que tan importante eran los auriculares con la manera de presentarlos. La idea era la de diseñar unos auriculares que, de nuevo, tuvieran su propia identidad, que pudieran mostrar una actitud mas que una estética. Tienen pequeños accesorios que permiten intercambiar la protección de los oídos, y su "muelles" recuerdan los artilugios de los agentes secretos que una vez cambiados de color, provocan una imagen relajada y única.
Pero todos estos pequeños detalles quedarían en nada si el producto se presentase como cualquier otro, enrollado y mostrando sólo su utilidad. Por eso quisimos también ocuparnos del diseño del empaquetado, realizando el cilindro transparente. Es como aprender de Ikea. No solamente importa el producto, sino también cómo lo vendes. La estrategia a veces es tan importante o más que el propio producto.

Esta estética del llamémoslo "háztelo tu mismo" tiene mucho de apropiación de algo que no es tuyo y transformarlo en algo completamente diferente. Tiene que ver más con sistemas adaptables a la realidad que con una nueva realidad en sí misma, como si no trataseis de cambiar nada, simplemente de mejorar las cosas. Es algo que veo muy claro en las "Bunch of Bulbs" y en la lámpara "Knot".
Estas dos lámparas fueron pensadas casi de la misma manera. Fuimos a uno de estos grandes almacenes "do it yourself" para ver qué es lo que estaba pasando en el mundo del bricolaje, porque para nosotros siempre ha sido un gran referente en nuestra producción. Pero al mismo tiempo, era una manera nueva de comenzar a trabajar con estos proyectos que no tenían muy claro un punto de partida. Y todo fue como puedes imaginar: encontramos una pila de codos de cañerías de plástico con los que nos imaginamos una estructura para una posible lámpara, y en la misma tienda, nos fuimos al otro extremo y encontramos las bombillas para rematar el producto. Así que compramos un montón de unidades de cada uno de los productos y empezamos a investigar sus límites. Estuvimos jugando con diferentes configuraciones un montón de tiempo, hasta que conseguimos una geometría que era capaz de desdoblarse en un solo plano sin desmontarse.

Pero desde que cualquiera puede ir a estos grandes almacenes y comprar cada una de las piezas, parece que estuvierais más interesados en enseñar a la gente cómo pensar en realizar sus propios diseños que en vender esos mismos productos (una actitud bastante mas "arty" que esa otra que me contabas antes sobre la idea de vender al gran público...)
Esta imagen de simplicidad, de que tú mismo puedes hacerte tu propia lámpara, es en realidad un poco falsa porque está mostrando más el proceso que la generó que un resultado final definitivo. Puedes intentar crear tu propia lámpara con los mismos elementos y verás que no es tan sencillo. Es casi un problema estructural mas que de diseño y eso no lo mostramos.
Además, jugamos con la ambigüedad de la apariencia. Este es un producto que aunque este hecho con piezas usadas en fontanería, una vez colocado en un determinado espacio se aparece como un artículo totalmente diseñado. Pero cuando te acercas, se vuelve de nuevo sencillo para mostrar sus orígenes. Tiene muy clara esa mezcla entre seriedad, broma y sorpresa que tienen muchos de nuestros diseños.

¿Ocurrió también lo mismo con la lámpara Knot?
El caso de esta lámpara fue un poco más complejo. Sí que proviene, igual que la anterior, de la búsqueda de materiales baratos para generar diseños, pero cuando encontramos el material, en principio no supimos qué hacer con él. Nos gustó la manera en que se movía, pero no sabíamos muy bien para qué. En aquel momento podía ser cualquier cosa, no necesariamente una lámpara.
El primer proceso que investigamos con este material fue la solución técnica de introducir luz en su interior, que debido a la fragilidad del material fue bastante complicado y costoso. La idea del nudo vino después. Una vez que apareció, hicimos un serio proceso de búsqueda del nudo que apareciera en nuestras mentes como el más cercano a la idea pura de nudo...

¿La idea tradicional del nudo?
Sí, sí, como si buscáramos hacer un clásico. Pero es cierto que todos tenemos una cierta imagen mental sobre cualquier concepto y en el caso de este nudo hablamos con todos nuestros amigos para ayudarnos a decidir el mejor y el más claro.
Es un producto que ya está en su fase de producción, pero que en cierto modo se ha vuelto sobre sí mismo. Ahora estamos ultimando los últimos detalles, pero todas las diferentes empresas interesadas con las que hablamos durante la primera parte de este proceso nos pidieron buscar otro material para la misma idea... Creían que parecía demasiado barato. Así que nos encontramos inmersos en la búsqueda de un nuevo material que se moviera y transmitiera la luz al menos con las mismas bondades que el anterior pero que pareciera (o fuera) "más caro". Es gracioso como a veces el mundo del diseño, en cuanto entra en su fase de producción, tiene sus propias y autoimpuestas reglas que complican los procesos que, de ser en algunos casos más abiertos a nuevas ideas, podrían haber sido mucho más sencillos.

¿Habéis pensado en algún momento en dar la oportunidad de ofrecer el mismo producto pero de manera que cada uno pueda hacerse sus propios nudos, en la misma línea que algunos diseños de Droog Design o los hermanos Bouroullec?
Es algo que solemos pensar en muchos de nuestros diseños pero que no fue posible en este caso concreto. De hecho, este nudo, el clásico, es el único que permite que la luz caiga y se transmita de esta manera. Es lo mismo que pasa con la "Bunch of Bulbs"; Porque si no colocas los elementos exactamente de esta manera, no van a ser suficientemente estables y la pieza no mantendrá el equilibrio.
Pero me gusta que transmita esa impresión de objeto casual, de que cualquiera pudiera hacerlo, pero que de hecho no lo es.

Habiendo estudiado Arquitectura y estar en contacto con este campo, ¿hasta qué punto la Arquitectura forma parte relevante en vuestra creación?
La Arquitectura supusó para mi el primer paso al diseño. Y definitivamente, el momento en que esto ocurrió, afectó a mi manera de pensar y proyectar. Como hablábamos antes, en la escuela de diseño se nos enseñaba a mantenernos fieles a la tradición, a aprender de ella antes que explorar nuestros propios intereses. Pero yo venía de la Escuela de Arquitectura y ya había colaborado en el estudio de Arquitectura PLOT. Ellos comenzaron una nueva manera de pensar en Dinamarca que no se había producido hasta entonces. Ampliaron la imagen de lo que se podía hacer en el ámbito de la Arquitectura e incluso en el del diseño. Podríamos decir que expandieron una nueva idea de belleza que no se tenía en Escandinavia, de una forma rápida e inesperadamente contagiosa. Sólo tienes que echar un vistazo a la producción escandinava de los últimos cinco años y verás de lo que hablo.
Es gracioso contar esto ahora porque parece que ocurrió hace mucho tiempo, pero en realidad ocurrió hace tan sólo seis o siete años. Pero es cierto que para mi todo esto comenzó desde la Arquitectura.

¿Seguís algún tipo de colaboración desde entonces con Plot? ¿Algún proyecto que ponga de acuerdo ambos campos?
Ahora mismo estamos trabajando en dos piezas de mobiliario para el proyecto Big House que ha proyectado Big (hace dos años que PLOT se disolvieron y formaron dos estudios independientes, BIG y JDS). Este proyecto es un enorme loop de 500 viviendas que se está empezando a construir actualmente en Ørestad Syd en Copenhague.
Para este proyecto estamos creando un conjunto de sillas y mesas que se venderán exclusivamente en primicia a los compradores de las viviendas. Una de las sillas está construida a base de planchas microperforadas pero manteniendo las proporciones y la imagen clásicas de una silla. Sólo con el cambio de material se le aplicará una nueva identidad que la relaciona con la Arquitectura, pues usa el mismo material que los balcones que se despliegan a lo largo de todo el edificio. Esto multiplica el efecto moirée tan común en muchos edificios pero no tanto en mobiliario.
La otra silla está basada en la idea de módulos, aplicable también en Arquitectura, siguiendo el esquema del juego del mecano. Algunos módulos están hechos de madera y otros de goma. Los de goma permiten que el aspecto sea el de una robusta y rígida silla, pero una vez que te sientas en ella, ésta se adapta a tu peso y se transforma en algo suave y confortable.

¿Lo hicisteis como si fuera un proyecto de Arquitectura?
En cierta manera, sí. La idea para esta serie era introducir la arquitectura en el mobiliario, sin tener que hacer similitudes obvias. Para ello utilizamos los mismos sistemas que podríamos utilizar en proyectos de Arquitectura pero cambiando la escala de los mismos. En definitiva, era pensar en materiales y procesos usados en esta otra disciplina pero que pudieran encajar en el mobiliario.
Ahora mismo estamos produciendo los primeros prototipos de la silla de madera antes de terminar con el esquema final de la de goma. Además, estamos haciendo prototipos caseros en la oficina para determinar el sistema ergonómico definitivo para esta última, que utilizamos como si fueran maquetas... Como ves, es casi como el desarrollo de un proyecto de Arquitectura, según lo entiendo yo.

¿Son productos que se venderán solo para este edificio, como una edición limitada o algo así?
La gente que compre una casa en este edificio tendrá la oportunidad de comprarlas a un precio diferente del de mercado. Pensar en esto, en el que quizás mucha gente podrá comprar el mismo tipo de mobiliario viviendo unos junto a otros, nos hizo replantearnos un poco la idea de esta serie...Ver un montón de casas alineadas con las mismas mesas y sillas es bastante escalofriante. Por eso decidimos hacer una serie que no necesariamente tuvieran que ver unas con las otras. Tenían que formar parte del mismo sistema pero deberían funcionar perfectamente de manera independiente.Y por esta misma razón, también intentamos realizar un conjunto de elementos que pudieran ser utilizados en exteriores o interiores indistintamente, dejando como una nueva incógnita si los inquilinos los utilizarán para las zonas exteriores o para las interiores.
Esta idea formó parte de nuestros requisitos casi desde el principio. Así apareció la mesa perforada, que es perfecta para el exterior pero que encaja de manera natural en el interior.

¿Es esta una manera común para vosotros de trabajar, a través de colaboraciones? ¿O soléis pensar más en sistemas que luego transformáis en objetos para los cuales buscáis un cliente?
Solemos trabajar en diferentes niveles dependiendo si trabajamos como diseñadores industriales o si trabajamos en interiores. Para diseños de interiores trabajamos más directamente con los clientes que ya suelen conocer nuestro trabajo. Es de esta manera por la que empezamos a trabajar en Rust, que es uno de los mejores clubs de Copenhague. Tras quemarse hace ahora un año, nos llamaron para realizar una renovación completa del mismo. Este lugar nunca fue un club conocido por tener un diseño espectacular. Era más un club underground con una estética bastante ruda. Nosotros estamos ahora intentando mantener este espíritu, sin que el diseño sea lo más importante del nuevo club. Es una intervención bastante sutil.

Parece como si vuestras actuaciones en el diseño se centraran más en la creación de una atmósfera o en la apropiación del espacio que en la creación de objetos hiper-diseñados. ¿Es importante para vosotros que vuestros diseños sean reconocibles, que sean la parte principal del espacio o más bien se trata de todo lo contrario?
Intentamos siempre realizar intervenciones bastante pragmáticas cuando trabajamos con el espacio. Queda bastante claro en nuestro proyecto llamado "Environtment". Se trata de un local que mezcla una peluquería y una tienda de ropa, donde también se incluyen un espacio para venta de libros y camisetas. El espacio es muy simple, con estructura de hormigón y muros blancos, así que optamos por hacer unos elementos que parecieran calmados y naturales, como si siempre hubieran estado ahí. De este modo elegimos la madera como elemento básico y centramos toda la atención en utilizar un único elemento funcional que pudiera utilizarse para generar el espacio pero a su vez provocara una sensación extraña y única. Así que hicimos estas formas como si fueran gotas, pero que en lugar de caer del techo o utilizar las lineas verticales, las hicimos salir de las paredes horizontalmente dando una inusual sensación al espacio. Todo es muy simple, hasta puedes ver la manera en que se han construido todos los elementos. Nada se ocultó.

Cuando hablas, podría pensar que estoy hablando con un arquitecto. Desde tu punto de vista intermedio, ¿crees que los arquitectos piensan sobre el espacio de manera diferente a como lo hace un diseñador industrial?
No lo se, pero no creo que yo difiera mucho. A veces me siento casi mitad y mitad.

Eso también podemos verlo en muchos de vuestros diseños: la idea de apropiarse del espacio parece estar siempre presente. Es como si para vosotros el diseño tratara más de transformar no sólo los objetos sino en el espacio en si mismo.
Creo que eso es algo que aprendimos con el proyecto HZ. Ésta es una intervención que hicimos en un espacio dentro de una galería de arte en la que teníamos que generar un entorno para fiestas y openings y otras cosas por el estilo. Los clientes nos hablaron de la idea de viajar alrededor del mundo como la idea básica para esta intervención, así que lo primero que hicimos fue pensar en diferentes objetos que nos hicieran sentir de esa manera, y cuando se nos aparecieron las cajas de empaquetado de equipaje, decidimos que en lugar de diseñar algo relacionado con esto, utilizaríamos estos mismos elementos. Simplemente encontrando diferentes tamaños y apilándolos de manera diferente podríamos generar el ambiente que se nos había pedido: podiums, barra de bar, bancos, mesa de dj... Todo se redujo al mínimo. El conjuno se hizo en base a estas piezas de madera unidas mediante conectores de acero.
Al final, no fue un trabajo de diseño en si mismo, sino de cómo transformar un espacio de una manera inesperada con elementos casuales. Como ves, una manera similar a como trabajamos también con las piezas de mobiliario. Buscamos siempre esa sensación de casualidad y familiaridad en todo lo que hacemos.

¿Creéis también en la simplicidad como elemento indispensable en el resultado final de vuestro trabajo?
Creo que las cosas sólo aparecen simples porque detrás hay una enorme cantidad de trabajo que las hace parecer simples. No son ideas geniales que aparecen después de mucho pensar sobre ellas. Para nosotros, al menos, no es algo que surja a priori. Es algo que viene implícito en nuestra manera de trabajar, que siempre es la misma: crear una serie de reglas que guíe todo el proceso y que incluso a veces, sean las que resuelvan los problemas que nosotros mismos generamos. Es algo que aprendí de mis años como arquitecto. Si no seguimos este sistema, corremos el riesgo de perder el sentido del trabajo o el objetivo de cada proyecto.
Este sistema lo he visto siempre especialmente muy claro cuando echo la vista atrás y pienso en el proceso que seguimos para generar nuestra Kilobike. Se nos pidió diseñar una bici para niños y en ese momento pensamos que las bicis para niños son exactamente iguales que la de los adultos, simplemente se les cambia el color y ya parece que pueden ser utilizadas por niños. Nosotros quisimos utilizar la idea de que los niños crecen y que podrían tener una bici que crece con ellos, que cambia como ellos. Conseguimos hacer una bici que puedas usar desde los 6 a los 12 años y que al final, en su máximo tamaño, parezca como una bici para adultos.
Para poder conseguir esto, tuvimos que utilizar los mínimos elementos. Todas las conexiones se muestran de una manera diferente a como solemos verlas, como demasiado simples. Pero no lo es en absoluto.

A veces necesitas utilizar la idea simbólica de simplicidad para hacer que algo parezca simple.
Cierto, y eso es lo que más nos gusta de la idea de simplicidad. Que la historia que cada objeto cuenta se transmita de la manera mas directa posible. Y que parezca como una historia simple. Es la mejor manera de contar historias complejas.

Y además, todo toma un tono menos serio. Como si todo esto se tratara de enorme juego...
(risas)... Si tuviéramos que utilizar un palabra para describir nuestros trabajo, esa sería humor. Por supuesto que somos serios, y nos tomamos nuestro trabajo muy en serio, pero también necesitamos ese giro que hace que las cosas parezcan lo contrario. Con nuestros clientes somos de lo más serio que puedas imaginar, aunque sólo hasta que nos conocen (y vemos que nos los permiten...). Y esto hace que algunos proyectos no pueden expresar este sentimiento de manera muy clara. Pero créeme, siempre esta ahí.